Organización

Directrices de Sostenibilidad de Ingeniería y Construcción

Cambios Climáticos

Esta directriz traduce el compromiso de la I&C con los esfuerzos de mitigación y adaptación a los cambios del clima. El tema es relevante para la promoción del equilibrio ambiental y para la minimización de impactos sobre la calidad de vida de las personas, la biodiversidad, la economía de los países y los negocios de forma general. Es, así, el tema central de la sostenibilidad para la I&C.

La gestión de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el tema de cambio del clima ofrece, por otra parte, oportunidades al negocio de I&C para ampliar su capacidad de generar mayores y mejores resultados. Responde a una demanda creciente por parte de Clientes, accionistas, inversores y financiadores, y es objetivo de nuevas políticas públicas y exigencias legales, pudiendo aun traer mejorías de eficiencia y productividad.

Esta directriz tiene por objeto orientar el desarrollo de la cultura interna sobre el tema, de las prácticas empresariales y la conquista de nuevas oportunidades de negocios en la I&C sintonizadas con una economía de bajo carbono.

PRINCIPIOS

Los siguientes principios orientan las prácticas relacionadas a emisiones de GEI y cambios climáticos en el negocio Ingeniería y Construcción.

  • Los proyectos deben evaluar, cuantificar y mejorar la eficiencia en el control de las emisiones de GEI de sus actividades, haciendo posible el cumplimiento del compromiso, asumido por el negocio I&C de publicar anualmente su inventario de emisiones de GEI.
  • La cuantificación de emisiones debe seguir metodologías, patrones y procedimientos internacionalmente aceptados y verificables.
  • La evaluación de la intensidad de emisiones de GEI y de sus oportunidades de reducción debe ser considerada en la definición de inversiones y en la escogencia de alternativas de proyectos y de procesos constructivos.
  • Siempre que sea posible, los proyectos deben priorizar el uso de fuentes de energía renovables, así como materias primas asociadas a menores emisiones de GEI.
  • La reducción de las emisiones específicas de GEI (por factor unitario de productos y servicios) y la mejoría del balance neto de emisiones deben ser promovidas de manera continua y en todo el ciclo de vida de los proyectos. En la planificación, implementación, desmovilización y operación.
  • Criterios de eficacia y eficiencia deben ser considerados en la definición de programas para la mejoría del balance de emisiones. Evaluar opciones de reducción directa en las alternativas de proyecto y en los procesos productivos, de inversiones en captura y secuestro de carbono y de apoyo a acciones de reducción de emisiones por desbosque y degradación forestal.
  • Las oportunidades en los mercados de carbono deben considerarse para incentivar la reducción de emisiones en el ciclo de vida de los proyectos, teniendo en cuenta la satisfacción de los Clientes, el agregar valor a los negocios y el desarrollo sostenible de las regiones y comunidades donde actuamos.
  • El Empresario Asociado debe actuar junto a los proveedores y Clientes, dando valor a prácticas que posibiliten la reducción de emisiones en toda la cadena productiva del negocio.
  • Los proyectos deben promover acciones de capacitación interna y de comunicación con las partes interesadas, incluyendo Clientes, financiadores, comunidades, gobiernos y organizaciones locales, en cuanto a buenas prácticas de gestión de emisiones de GEI.

En la directriz de Cambio Climático se deben preparar inventarios de emisiones, definir estrategias y programas de mejoría del balance de emisiones, y determinar las oportunidades que existen en los mercados de carbono.

PLANIFICACIÓN Y ESTUDIOS

Inventarios de Emisiones de GEI

El inventario de emisiones de GEI es el principal instrumento que orienta una gestión eficaz de emisiones de GEI tanto a nivel de un emprendimiento/contrato como en los negocios de la I&C como un todo. El inventario lleva al conocimiento de las fuentes y de las emisiones de GEI de nuestras actividades, permite la identificación de posibilidades y oportunidades de reducción de emisiones, y posibilita el trazado y acompañamiento de estrategias y objetivos para la mejoría continua del balance de emisiones.

La realización de inventarios anuales de emisiones es un compromiso del negocio de I&C que debe pautarse con el uso de metodologías adecuadas, y debe orientar estrategias internas de gestión de emisiones. Las bases de la metodología adoptada son el GHG Protocol y la norma ISO 14064-1, que incluyen los siguientes principios.

  • Relevancia –asegurarse que el inventario refleja adecuadamente las emisiones de GEI y sirve para esclarecer y orientar las decisiones relativas al tema.
  • Entereza –registrar y comunicar todas las fuentes y actividades de emisión de GEI dentro de los límites seleccionados para el inventario. Cualesquiera exclusiones deben ser justificadas y divulgadas.
  • Consistencia –utilizar metodologías que permitan comparaciones consistentes a lo largo del tiempo, documentando de forma transparente alteraciones de datos, límites de inventario, métodos, o cualesquiera factores relevantes en la serie de inventarios.
  • Transparencia –tratar todos los hechos relevantes con claridad y coherencia, y establecer una ruta que permita la verificación. Revelar cualesquiera suposiciones y premisas relevantes, ejemplo hacer referencia a las metodologías de cálculo y fuentes de datos utilizadas.
  • Precisión –asegurar, tanto cuanto sea posible, que las emisiones de GEI no sean estimadas por debajo o por arriba de forma sistemática y que las incertidumbres sean reducidas al mínimo practicable.

El inventario debe contabilizar los seis Gases de Efecto Invernadero incluidos en el Protocolo de Kioto –dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorcarburos (HFCs), perfluorcarburos (PFCs) e hexafluoruro de azufre (SF6). Las emisiones deben ser cuantificadas en tres categorías o campos de acción:

  • Campo de acción 1 – emisiones directas de GEI de fuentes que pertenecen o son controladas por la I&C, enfocadas para el consumo de combustibles en equipos y vehículos.
  • Campo de acción 2 -emisiones indirectas de GEI en la generación de energía eléctrica y térmica adquirida de terceros y consumida en las actividades de la I&C.
  • Campo de acción 3 –otras emisiones indirectas de GEI recurrentes de la actividad inventariada, pero que ocurren en fuentes no pertenecientes o no controladas por la I&C.
  • La mensuración de emisiones es obligatoria para los Campos de acción 1 y 2 y opcional para el Campo de acción 3.
  • La consolidación del inventario de emisiones de las actividades de la I&C y las orientaciones en cuanto a procedimientos de cálculo y otras definiciones, tales como los límites para contabilización de las emisiones de Campo de acción 3, serán realizadas anualmente en el ámbito del Programa de Sostenibilidad de la I&C.

Mejoría del Balance de Emisiones de GEI

  • La mejoría del balance de emisiones de GEI debe ocurrir en el ámbito de cada emprendimiento/contrato llevando en consideración todo su ciclo de vida. La definición de un programa de mejoría de balance de emisiones incluye las siguientes etapas:
  • Conocimiento de las emisiones y posibilidades de reducción o mitigación, con base en los inventarios o en estimativas de emisiones. Identificar las posibilidades de reducción en función de prácticas y de alternativas tecnológicas. Tal identificación debe ocurrir, de preferencia, en la fase de planificación, pues en esta fase es mayor el potencial de ganancia en la eficiencia de reducciones de emisiones más significativas. Además de la reducción directa de emisiones, opciones de captura y secuestro de GEI, incluyendo reforestación, pudiendo ser consideradas para mejoría del balance de emisiones.
  • Evaluación de costos y oportunidades –verificar la viabilidad técnica y económica de alternativas para mejorar el balance de emisiones, cuantificando y comparando costos como una de las prácticas más usuales. Considerar la posibilidad de obtener créditos e ingresos vía mercados de carbono, ventajas y requisitos regulatorios, incentivos fiscales disponibles, así como las ganancias de imagen para el Proyecto, frente a los costos involucrados. Identificar y evaluar otras oportunidades de reducción de emisiones en la cadena productiva, arriba, con proveedores, y, abajo, con Clientes y usuarios.
  • Detalle de acciones en el Programa Integrado de Sostenibilidad – definir procedimientos, responsabilidades, insumos, procesos y pasos necesarios para implementar las acciones de gestión de emisiones y viabilizar las oportunidades identificadas. Ese detalle debe realizarse, de preferencia, durante la planificación para el comienzo de la implementación o de la operación de los emprendimientos/contratos. Evaluar posibles sinergias con otras acciones sociales del PI-Sostenibilidad.
  • Definición de objetivos, acompañamiento y evaluación de resultados –establecer objetivos específicos de mejorías en la gestión de emisiones de GEI en los emprendimientos/contratos, considerando la naturaleza y tamaño de la actividad, las intensidades de emisión, las posibilidades de reducciones específicas y totales. El establecimiento de objetivos deberá considerar la ampliación gradual del conocimiento en relación a las emisiones de las actividades de la I&C, nuevas tecnologías disponibles y tendencias de mercados y de políticas públicas aplicables.

Oportunidades en los Mercados de Carbono

Los mercados de créditos de carbono pueden traer oportunidades de negocios que concilian la reducción de emisiones o remoción de GEI, el valor agregado a los emprendimientos/contratos y la promoción del desarrollo sostenible con tecnologías de bajo carbono. Esta directriz, complementada con procedimientos específicos del Manual del Sistema Integrado de Gestión de la Sostenibilidad, trae orientaciones para que los emprendimientos/contratos puedan beneficiarse de los mecanismos nacionales e internacionales relacionados a los diferentes mercados de carbono. Esos mecanismos convierten un beneficio real de reducción de emisiones o remoción de GEI, en un producto transaccional denominado crédito de carbono.

Existen distintas modalidades de créditos de carbono. Los más relevantes para las actividades de I&C son las Reducciones Certificadas de Emisiones - RCEs (en inglés, Certified Emission Reduction, CER), originadas por proyectos participantes del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) creado y administrado en el ámbito del Protocolo de Kioto. El MDL posibilita la participación de países en desarrollo en el mercado de carbono regulado por la ONU.

Los proyectos de carbono envuelven uno o más gases previstos en el Protocolo de Kioto. Las principales actividades posibles de obtención de créditos incluyen: generación de energía renovable, eficiencia energética, tratamiento y disposición de residuos y de efluentes, reducción de emisiones en procesos industriales, sustitución de combustibles fósiles, transporte y logística, reducción de emisiones en minería, y reforestación. Es tarea del emprendimiento/contrato identificar las posibilidades de reducciones de emisión de GEI y las potenciales del mercado de carbono.

La titularidad del crédito de carbono es de aquel a quien pertenece el emprendimiento y que tiene el poder para decidir o posee control sobre la inversión o actividad que resultará en la reducción de emisiones o remoción de GEI. Aunque cuando la titularidad del crédito no sea de la I&C, debe ser considerado el interés en viabilizar la preparación del proyecto de carbono, debido a que éste puede traer beneficios adicionales al Cliente, a los resultados del emprendimiento/ contrato y, por consecuencia, al desarrollo sostenible de la región y de comunidades del entorno.

Los créditos de carbono pueden ser útiles, sobre todo cuando se asocian a la viabilización directa de acciones y programas sociales. Esa línea de operación es usualmente conocida como Carbono Social y cuenta con atención especial en los mercados en operación.

Mecanismo de Desarrollo Limpio - MDL

Los créditos de carbono decurrentes del MDL son obtenidos a partir de proyectos sometidos y aprobados primeramente por los países donde estos se desarrollan y, en un segundo momento, por la ONU. Esos proyectos deben certificar su conformidad con la legislación del país anfitrión, ser aprobado por la Autoridad Nacional Designada (AND) para el MDL, e independientes. El proyecto MDL no es posible en ausencia de una AND.

Las actividades elegibles a obtener créditos de carbono, además de reducir las emisiones y/o remover GEI, deben contribuir al desarrollo sostenible. En Brasil, esa contribución es evaluada según cinco vertientes: sostenibilidad ambiental local, desarrollo de las condiciones de trabajo y la generación de empleos, distribución de renta, capacitación y desarrollo tecnológico, e integración regional y la articulación con otros sectores.

Los factores críticos para obtención de RCEs para el emprendimiento son la notificación de consideración anticipada del MDL, la adicionalidad y la existencia de metodología.

  • Consideración anticipada – la consideración del MDL debe ocurrir en las etapas iniciales de la decisión para implementación del proyecto y estar debidamente documentada. Es necesario notificar a la ONU o a la AND del país sobre la intención de desarrollar un proyecto de MDL. En el negocio I&C, la consideración anticipada del proyecto de créditos de carbono debe ocurrir, de preferencia, en la fase de evaluación de la viabilidad del proyecto, o en la planificación inicial tras la conquista del contrato.
  • Adicionalidad – La actividad del proyecto para obtener Créditos de Carbono solo será considerada complementaria, cuando se compruebe que este proyecto o parte de él, no será implementado en ausencia de los incentivos (económicos, ambientales o tecnológicos) relacionados al MDL. En otra definición, la actividad de proyecto MDL es adicional si las emisiones de GEI son reducidas a niveles inferiores a los que habría ocurrido en la ausencia de esa actividad.
  • Metodología – es necesario verificar si existe metodología de teneduría de reducciones ya aprobadas por la ONU. La inexistencia de una metodología apropiada, requerirá que se desarrolle una, lo que significa aumento de tiempo, de costos y de riesgos para asegurar la aprobación del proyecto de crédito de carbono.

Mercados Voluntarios

Los emprendimientos/contratos pueden, además, buscar créditos de carbono en programas voluntarios de reducciones de emisiones (mercados no-regulados).

Existen varios de esos programas, con distintos patrones de calidad. Un indicador de la calidad del programa es el precio de negociación de sus créditos. Cuanto más proximidad hubiere entre los precios obtenidos en el mercado no-regulado y los de RCEs, es mejor la calidad del programa voluntario.

Los principales programas en operación utilizan como referencia las metodologías del MDL, con diferencias en las condiciones de elegibilidad, administración y proceso de tramitación para obtención de créditos. En general, esos programas no requieren comprobar la consideración anticipada de los créditos de carbono o cualquier notificación previa, y no hay exigencia o intermediación de una autoridad nacional. Los criterios de adicionalidad son también menos rígidos.

Cada programa posee un proceso propio de sumisión y registro de proyectos. Los créditos pueden obtenerse con mayor celeridad, pero son usualmente negociados a precios inferiores. Hay mayor variabilidad de criterios y precios en ese mercado, con riesgos más elevados que aquellos asociados a las RCEs.